Una carta de amor a Hawái

BW Travels

Una carta de amor a Hawái

Sunset on Water with Bit of Coastline in Foreground

 

«Descubrí la isla de Hawái hace ocho años y, aunque mi primera visita me pareció muy especial, esta vez ha sido aún más mágica, ya que he podido disfrutar de su belleza junto a mis tres hijos». ~ Karine

Estos son algunos de los destinos favoritos de Karine en la Isla Grande.


Four Seasons Resort Hualalai 

Decir que el Four Seasons Resort Hualalai es cualquier cosa menos majestuoso sería quedarse corto… 865 acres, rodeado de playas de arena blanca y paisajes de lava negra que lo convierten en un refugio idílico. La atención al detalle se percibe en cada rincón. 

«Incluso la comida tenía una presentación preciosa… Pequeños detalles como la bandeja de fruta por la mañana simplemente me hacían feliz». ~ Karine

Image of Four Seasons Hotel - Dining Table with Food Outdoors and Ocean View


La carretera Saddle Road

La carretera Saddle Road es una de las experiencias más espectaculares que jamás vivirá. Conecta los lados este y oeste de la isla, pasando entre las dos montañas volcánicas más grandes de la isla, el Mauna Loa y el Mauna Kea. «Una carretera poco transitada», ya que carece de cobertura móvil y es el hogar de cabras salvajes, pero si tiene la oportunidad de recorrerla al atardecer, le dejará sin aliento.

 «Imagínese: escenas inesperadas de cabras salvajes encaramadas en rocas de lava, mimetizándose como estatuas; capas de tonos grises arenosos, montañas, nubes y cielo mientras conducíamos en silencio, contemplando las vistas infinitas… 360 grados de naturaleza en estado puro». ~ Karine

Journey to a Mountain


Sendero de Onomea

El sendero de Onomea, una de las rutas de senderismo menos conocidas de Hawái, es una visita obligada. La bahía de Onomea, una cala escondida, destaca por su exuberante vegetación, lo que convierte esta experiencia en algo especial. El sendero recibe el sobrenombre de «El sendero de los burros» porque solía ser una ruta de transporte de mercancías desde un puerto de la bahía, ya desaparecido hace tiempo, y la única forma de acceder a él es desde el tramo panorámico de la antigua carretera de Mamalahoa.

Two Images of Nature side by side


El valle de Pololū

La luz de la mañana en el valle de Pololū es impresionante. Rodeado por la Reserva Forestal de Kohala, con montañas de un verde intenso que se reflejan en un lago que da paso de forma natural a una playa de arena negra (tan elegante) y al océano, esta ruta de senderismo resulta sencillamente surrealista. Una visita imprescindible al amanecer.

«La paleta de colores que va desde la ensenada del océano hasta las montañas en un abrir y cerrar de ojos es totalmente inesperada. Es espectacular y le deja boquiabierto. ¡Qué hermoso es nuestro planeta! El amor que los hawaianos sienten por su hogar y el respeto que tienen por su tierra son una lección que debemos aprender». ~ Karine

A photo of a cliffside and an image of a sandy beach side by side


Hilo

Hilo es una localidad conocida sobre todo por las cataratas Rainbow Falls y su colorida niebla, que crea una experiencia visual espectacular. Las cataratas Rainbow Falls caen en cascada desde una altura de 80 pies sobre una cueva de lava que, según la leyenda, es el hogar de la antigua diosa hawaiana Hina, la diosa de la luna. Si consigue llegar a primera hora del día, hay muchas posibilidades de que vea arcoíris bailando sobre el agua. ¡Mágico!

 

Waterfall Image Next to Image of City Building


Café de Kona 

Una visita obligada para los amantes del café: el recorrido por la finca de café de Kona es la experiencia sensorial definitiva. Con unas vistas increíbles del océano, podrá disfrutar de catas de café y aprender cómo se cultiva, se cosecha a mano y se muele este famoso café. Si no puede acudir a la finca, encontrará café de Kona por toda la isla para cuando necesite un delicioso estímulo.

«Despertarme cada día en un lugar así, un rincón virgen del mundo, y ser testigo de la naturaleza en todo su esplendor, me conmovió e inspiró profundamente. Fue una auténtica delicia. ¡Te quiero, Hawái!» ~ Karine Two cups of espresso on a balcony ledge with a view of the sea