Nos cautivaron los colores vibrantes, la arquitectura espectacular y, sobre todo, la belleza de las mujeres cubanas. Brochu Walker, una colección profundamente inspirada en la naturaleza en su esencia, se vio ahora también inspirada por la figura femenina, por la idea de que el verdadero estilo es innato, nunca se aprende.
De la idea de este viaje, que podría cambiarnos la vida, nació nuestra Colección La Habana. Evocando los días bañados por el sol y las noches tropicales de Cuba, nuestro Havana Dress, la pieza central de la colección, incorpora el estilo desenfadado de las mujeres cubanas, combinado con esa sensibilidad característica de Brochu Walker. Confeccionado en una mezcla de algodón ideal para el día a día, nuestro Havana Dress es tan elegante como fresco y cómodo. Su silueta escalonada, que favorece a todas las figuras, presenta detalles cuidadosamente pensados, como un femenino escote en V y unas románticas mangas abullonadas.

Diseñado para llevarse holgado y fluido, combinado con nuestro cárdigan corto; ceñido con nuestro Bridle Wrap Belt para lograr un efecto más estructurado; o incluso como una inesperada prenda para cubrirse en la playa o la piscina, o como una espectacular chaqueta larga, simplemente desabrochando la tapeta de botones. Igualmente sofisticado con nuestras botas Marfa o Dallas, o con nuestras imprescindibles sandalias St. Tropez, «Havana» es el vestido que, sencillamente, le acompañará a cualquier parte.

Alyssa Ponticello luce el Havana Dress en color marfil
Disponible en ocho tonos perfectos que van desde nuestros neutros más apreciados, como el azul marino y el pizarra desgastado, hasta los colores vivos de moda inspirados en Cuba, como el azul celeste y el rojo carmín… cada color expresa su estado de ánimo y estilo en cada momento. Imagínese paseando por las calles de La Habana Vieja o bailando salsa toda la noche en El Tropicana… nunca podrá elegir solo uno.
La colección Havana, su pasaporte a otra época y otro lugar,
rinde homenaje a las mujeres de todas las formas, tallas y orígenes, al tiempo que permite que la personalidad y la feminidad únicas de cada una brillen con luz propia. Siempre decimos que es la mujer quien debe llevar la ropa, ¡y no al revés!